¿Cada cuánto puedo abrir mis Registros Akáshicos?
Una de las preguntas que siempre surge.
Cada vez que llega a nosotros una persona con la necesidad de abrir sus registros, se presenta la incertidumbre de ¿Cuándo fue la última vez que se abrió los registros akáshicos?
La respuesta tiene variantes que dependen principalmente de cada alma, pero si se trata de seguir adelante con un proceso de sanación, es importante tener en cuenta algunos aspectos.
¿La persona se abrió antes los registros?
Si la respuesta es afirmativa, entonces debemos preguntar cuándo fue la última vez que se abrió sus registros, ya que la apertura de registros encamina un proceso de sanación, luego de que en la misma se «libera» a través de la información recibida el proceso hacia un todo, o hacia el éter, como queramos interpretarlo.
En este caso, es importante dejar pasar un período no menor a 120 días entre lectura y lectura, ya que ese proceso mencionado va dejando de a poco en la persona, mediante la sabiduría amorosa del alma, las herramientas necesarias para sanar lo que sea necesario.
¿Es la primera vez que la persona se abre sus registros?
En ese caso, simplemente es necesario tener en cuenta los protocolos necesarios para su lectura de Registros y acordar espacio y tiempo para que se de esa apertura, que suele ser un llamado muy interno, muy profundo y sentido de la persona, para ser más exactos, de su intuición, de su alma.
Entonces, ¿Cada cuánto puedo abrir mis registros akáshicos?
Depende, según las consultas que tienen para la apertura, si esas consultas tienen una continuidad entre apertura y apertura, y si el alma de la persona dispone de dar más información para esos temas que la persona desea consultar.
El tiempo mínimo, para una persona que no tiene experiencia mayor a su primer apertura, es de 120 a 180 días, dependiendo en todos los casos de cada situación, ya que cada persona tiene en su mundo interior distintos procesos y distintos tiempos para sanarlos por ende.
¿y vos, estás pensando en abrirte tus registros? Conocé más acá.
Escrito por : Daniel Nieto




